Administración Electrónica en España: la declaración de la Renta 2018 es sin papel

El Gobierno de España continúa con su compromiso de implantar una Administración electrónica en todos los procesos y trámites posibles. Por eso, este año, por primera vez en su historia, la declaración de la Renta no se podrá presentar en papel. Esto es un paso más hacia la transformación digital de toda la esfera pública española.

El 2 de abril dio comienzo la campaña para la presentación de la Renta 2018, que termina el día 1 de julio. La principal novedad de este año es que el borrador ya no se puede imprimir y presentar en las oficinas físicas, sino que todo el proceso debe realizarse de manera telemática, a través de Renta WEB.

La versión de este año de Renta WEB ha sido mejorada, poniendo especial atención a su programa de cartera de valores. Ahora, la visualización de las operaciones es más sencilla y facilita la declaración de las ganancias y pérdidas.

En el caso de tener algún problema con la vía electrónica, la Agencia Tributaria tiene el plan el plan “Le Llamamos”, mediante el cual se puede presentar el borrador a través de llamada telefónica, concertando una cita previamente. No todo el mundo puede acceder a esta opción, por lo que es recomendable echar un vistazo antes a los requisitos establecidos. A partir del 14 de mayo, también será posible acudir a las oficinas para recibir atención presencial en el caso de que sea necesario.

Esta decisión de realizar la primera declaración de la renta sin papel forma parte de los esfuerzos del Gobierno por consolidar la Administración electrónica (e-Administración). Esto también se encuadra dentro de un contexto general de adopción de la transformación digital, tanto en la esfera pública como en las organizaciones privadas.

La primera declaración de la renta sin papel

En el pasado mes de marzo, el Gobierno anunció una importante novedad para la declaración de la renta de este año: ya no se permite la entrega en papel. Esto no quiere decir que los contribuyentes ya no puedan imprimir el borrador, simplemente que no se hará entrega de él de manera presencial. Por lo tanto, la impresión, a partir de este año, sólo sirve para obtener una vista previa.

Uno de los motivos por lo que se ha llevado a cabo este cambio es para evitar redundancias y duplicidades que se producían tradicionalmente. Lo que ocurría era que algunos contribuyentes realizaban la declaración a través de la página web de la Agencia Tributaria y la imprimían antes de confirmarla.

Este documento impreso lo llevaban a su asesor o a su banco y estos lo presentaban por su parte, mientras en la plataforma digital esos mismos datos también quedaban enviados, con lo cual se producían estas duplicaciones, que no hacían más que ocasionar retrasos y aumentar los costes del proceso.

renta 2018 sin papel

Aunque este era un problema que se debía solucionar (y se ha hecho gracias a la declaración sin papel), no era un método mayoritario. En el año pasado, el 87% de los contribuyentes presentó su borrador a través de internet y 350.000 personas cayeron en esta práctica que entorpecía a la Administración.

Además, es un paso necesario para dar el salto a una administración electrónica completa, en la que todos los trámites se realicen por medios telemáticos y que toda la sociedad aproveche los beneficios que ésta tiene.

En los años anteriores, se podía acudir a cualquier delegación o administración de la Agencia Estatal de Administración Tributaria para modificar el borrador de manera presencial. De igual manera, también se podía confirmar y presentar la declaración en las oficinas de la Agencia.

Como hemos visto, estos métodos eran muy poco utilizados y ocasionaban en muchos casos más problemas que beneficios, por lo tanto, se han prescindido de ellos y el resultado es la Declaración de la Renta 2018 sin papel.

Además de evitar las duplicidades anteriormente mencionadas, el ahorro en papel es un importante beneficio, teniendo en cuenta la importancia de la ecología entre los valores de la sociedad actual. No sólo en papel se ahorra, sino en viajes y desplazamientos innecesarios hasta las oficinas, evitando ese gasto añadido que tenían que hacer frente los contribuyentes en otros años.

Dando pasos hacia la Administración electrónica

La Administración electrónica es un paso lógico y necesario en los tiempos que vivimos. De esta forma, la relación del ciudadano con el Estado es mucho más cercana y directa, ya que las oficinas están permanentemente abiertas, 24 horas al día, los 365 días del año. Gracias a esto, no se producen inconvenientes por la incompatibilidad de horarios, ni hay necesidad de coger un par de horas libres para realizar un mero trámite.

El ahorro en costes lo calculó la Fundación Centro Nacional de Tecnologías de la Accesibilidad (Centac) en un informe que lo estimaba en 134.358 millones de euros desde el año 2011 hasta el 2020.

Un componente esencial en el que se basa esta relación entre el contribuyente y el Estado es el certificado digital. Gracias a este certificado, el ciudadano puede identificarse de forma remota y llevar a cabo los trámites que necesite desde la comodidad de su casa.

¿Qué ventajas ofrece el certificado digital? Muchos trámites que usualmente tomaban largas horas de espera en oficinas físicas, ahora se pueden realizar en apenas unos minutos gracias al uso del certificado. Por ejemplo, consultar los puntos del carnet de conducir, presentar y liquidar los impuestos o cumplimentar datos del censo de población, entre otros. La FNMT ofrece un completo listado de todos los lugares en los que se puede aprovechar el certificado digital.

Entre los avances destacados realizados por la administración electrónica en España, encontramos la plataforma SARA, una red privada de comunicaciones para una transmisión segura entre las diferentes administraciones; la Red 060, un portal único para que los ciudadanos puedan acceder a las tres administraciones (local, autonómica y estatal), o el DNI electrónico, una tarjeta inteligente con un certificado personal que permite la identificación de su propietario.

Demostrando el compromiso con la administración electrónica, en 2015 el Gobierno aprobó dos normas (39 y 40/2015) que establecía una fecha límite (2018) para integrar una serie de servicios digitales en todas las instituciones públicas. Recientemente, se estableció una moratoria que prolongaba la fecha hasta octubre de 2020, bajo pena de sanción para aquellos que no lo cumplan.

La Declaración de la Renta 2018 supone un paso más hacia la consecución de una administración electrónica completa, en la cual se aprovechen todos los beneficios que ofrecen, como el ahorro de costes, y conseguir un funcionamiento más eficiente. Al final, todo esto repercute tanto en el estado como en los ciudadanos, con lo cual todos ganamos.