El Mercado Digital Único Europeo en 2018: Avances y retos

Desde su concepción en el año 2015, el Mercado Digital Único Europeo tenía como objetivo eliminar todos los obstáculos para garantizar la igualdad de acceso a productos y servicios y fomentar un ecosistema online. 2018 ha sido un año importante para la privacidad: se han producido grandes avances, pero todavía quedan cosas por hacer. A continuación, repasamos cuáles han sido los mayores logros y qué retos hay por delante.

Uno de los principales objetivos de la Unión Europea desde su nacimiento fue derribar barreras, de donde surgió la necesidad de la libre circulación de mercancías y personas. El crecimiento de las tecnologías digitales ha abierto un nuevo contexto en el que las empresas pueden hacer negocios de forma global, pero todavía se encuentran con impedimentos, nuevas barreras que hay que derribar.

Ésta es la razón de ser del Mercado Digital Único Europeo. La Comisión Europea lanzó en mayo de 2015 la estrategia del mercado digital único como parte central de su agenda. Los objetivos generales eran los siguientes:

  • Asegurar la igualdad de acceso a productos y servicios.
  • Crear el entorno adecuado para el desarrollo de ecosistemas online seguros y dinámicos en Europa.
  • Asegurar que todos los ciudadanos europeos, negocios y gobiernos puedan confiar en los servicios online y beneficiarse de la revolución digital.

Este Mercado Digital Único engloba las áreas de marketing, comercio electrónico y telecomunicaciones y busca crear un lugar en el que se puedan hacer negocios de forma rápida, fiable, segura y a un coste asequible. Con lo cual, las grandes empresas puedan aprovechar al máximo las tecnologías a su disposición y las pequeñas y medianas pueden alcanzar clientes globalmente.

Esto también se traduce en ventajas para el ciudadano y hacerle la vida más fácil mediante la mejora al acceso de la información y cultura, la potenciación de las oportunidades de trabajo y el fomento de un sistema de gobierno moderno y abierto.

La consecución del Mercado Digital Único supondrá un gran impulso económico para la Unión Europea: los estudios apuntan a 415€ billones por año y la creación de cientos de miles de puestos de trabajo por todo el territorio. Ha sido catalogado por la Comisión Europea como una de sus diez prioridades políticas.

Nuevos objetivos para el Mercado Digital Único

Las estrategias del MDU no se han mantenido inmutables durante los años posteriores a su concepción, ya que el mundo tecnológico se encuentra en constante cambio y se deben plasmar estas nuevas realidades y desafíos, como, por ejemplo, la necesidad de una infraestructura de conectividad de alta velocidad que garantice una navegación segura.

En este sentido, el desarrollo del 5G ha tenido un importante progreso, necesario para alcanzar la fecha prevista de su lanzamiento en 2020. Ya se ha puesto en curso en Finlandia e Italia, en Alemania está previsto para principios de este año. En España se harán despliegues parciales también en este año.. Trece miembros de la UE ya incluyen el 5G dentro de sus planes nacionales de banda ancha.

La tecnología continúa progresando y las regulaciones y exigencias deben hacerlo también. Los servicios eHealth o los coches conectados son algunos ejemplos de este contexto cambiante, los cuales necesitan de una libre circulación de datos no personales para funcionar correctamente y aprovechar al máximo su potencial.

El año de la privacidad

Este año ha sido muy importante para la protección de la privacidad de los ciudadanos a través de la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Las claves principales eran la necesidad del consentimiento explícito por parte del usuario, una mayor claridad de las políticas de privacidad y una notificación más rápida en caso de brechas de seguridad.

En su día ya hablamos de la importancia que iba a tener la RGPD, de su repercusión en el consentimiento informado y su importancia dentro del sector de la salud y los laboratorios. También analizamos cómo había afectado la puesta en marcha de este reglamento desde el 25 de mayo de 2018 y qué consecuencias tuvo más de un mes después de su entrada en vigor.

Aunque el marco regulatorio eIDAS lleva en vigor durante cuatro años, a partir de septiembre de 2018 es obligatorio que cualquier organización que ofrezca servicios digitales públicos en un Estado miembro de la UE reconozca la identificación electrónica de otro miembro de la UE (reconocimiento mutuo).

Estos no son los únicos pasos que se han dado en favor de la privacidad de los ciudadanos. La Regulación de la Privacidad Electrónica (ePR) era uno de los objetivos para 2018, que finalmente ha quedado aplazado para este año.

El propósito de la ePR, entre otros, es que todas las personas y negocios disfruten del mismo nivel de protección, asegurándose que los nuevos jugadores en el sector de las comunicaciones (Whatsapp, Telegram, Facebook Messenger…) garantizan el nivel de confidencialidad exigido por las autoridades europeas.

Otro de los avances realizados en 2018 para conseguir la ruptura total de las barreras intangibles en la Unión Europea es la prohibición del geobloqueo online injustificado. A partir de diciembre entró en vigor esta nueva regulación que prohíbe bloquear o redirigir a un usuario por acceder desde un país diferente. En 2015, el 63% de las webs no permitían comprar desde otro país.

A partir de ahora, los Estados miembros son los encargados de aplicar esta nueva regulación dentro de su cuerpo legal y crear una infraestructura que asegure su cumplimiento. La Comisión realizará una primera revisión en marzo de 2020.

La firma digital como herramienta

Somos muchas las empresas e instituciones que trabajamos para conseguir este Mercado Digital Único Europeo y con soluciones que van acorde con sus principios de internacionalización, protección de la privacidad de los usuarios y mejora de la ciberseguridad (en nuestro caso, Viafirma Suite).

La firma digital supone un elemento fundamental debido a la movilidad que aporta a la hora de hacer negocios. Esta herramienta es prácticamente imprescindible a la hora de llevar cualquier empresa más allá de las fronteras nacionales.

La firma digital cuenta con un respaldo legal absoluto gracias a la normativa EU 910/2014, en la cual se equipara con la firma tradicional manuscrita cumpliendo una serie de requisitos (firma electrónica avanzada), que son: haberse creado por medios que el firmante posee en exclusividad, identificarlo, detectar cambios posteriores que se hicieran en la firma y estar vinculado con la persona que firma de manera exclusiva.

comunidad europea

La firma digital también se ha convertido en un importante método de comunicación con el Gobierno electrónico (eGovernment), otro punto destacado dentro del Mercado Digital Único durante el 2018. En su informe de progreso, se destaca que diez países europeos ofrecen servicios digitales de alta calidad, con una puntuación por encima del 75%.

Además, los países que se encontraban al final de la tabla están haciendo grandes esfuerzos para reducir la brecha con los primeros. Todavía queda trabajo por hacer en varias áreas como la transparencia y la movilidad, y el informe destaca el gran problema de ciberseguridad dentro de la esfera pública. Menos del 10% de webs públicas aprobaron las pruebas básicas.

La firma digital es una de las tecnologías que ayuda a que los objetivos de la estrategia del Mercado Digital Único se cumplan y durante 2019 seguirá teniendo una gran importancia en la internacionalización de las empresas, agilizando y simplificando los procesos que antes eran mucho más largos y complejos.