Qué es la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA)

El desarrollo de medidas para estimular la economía europea forma parte del trabajo continuo de los dirigentes y órganos de la Unión. Uno de las más importantes es la implantación de la SEPA. ¿En qué consiste y cómo afecta a nuestro día a día?

Con la llegada del Euro consiguió romperse una de las principales barreras para fomentar la actividad económica entre los países de la Unión Europea, además de la evidente comodidad para las personas que viajaban entre estos al no tener que estar continuamente cambiando divisa.

Este fue, sin duda, un enorme paso en materia de unificación económica comunitaria, pero no el único. Pocos años después empezó a desarrollarse la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA), de la que vamos a tratar sus aspectos más destacados.

¿Qué es la SEPA?

SEPA es la Zona Única de Pagos de la Unión Europea. Unas siglas que se corresponden con Single Euro Payments Area. Un paso más en esfuerzo por la consecución del Mercado Único Digital Europeo.

Con su aparición, ciudadanos e instituciones de los países miembro podrán realizar pagos y cobros al por menor bajo una normativa homogénea, aportándoles un añadido de seguridad y de confianza a la hora de ejecutar transacciones económicas.

La SEPA fue creada como iniciativa del Consejo Europeo de Pagos (European Payments Council, EPC) y ampara a los 27 países miembro de la Unión más Reino Unido, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza, Mónaco, Andorra y San Marino.

¿Por qué surge la SEPA?

Con la SEPA se pretende facilitar los pagos minoristas, de manera que se pueda sacar el máximo provecho a disponer de una moneda única europea y se fomente la innovación y el emprendimiento empresarial.

La SEPA vino a hacer más sencillos los pagos minoristas dentro de la Unión Europea, al igual que ya hicieron los sistemas TARGET y su sucesor, TARGET2, orientados a los grandes pagos por parte de los bancos centrales de cada país.

Además, con la SEPA se evita que empresas que operen en distintos países de la Unión tengan que disponer de una cuenta bancaria en cada uno de ellos y se eliminan las barreras que suponían las legislaciones nacionales individuales.

Para conocer sus orígenes, debemos remontarnos hasta 2004, cuando arrancó su período de diseño; desde 2006 y hasta 2007 se implantaron y probaron los instrumentos, estándares e infraestructuras requeridas; la última etapa, la de migración de la SEPA, comenzó en 2008 y concluyó en 2016, siendo de uso obligatorio a partir de entonces.

¿Qué beneficios trae la SEPA?

La llegada de la SEPA ha traído grandes ventajas para ciudadanos, empresas, bancos e instituciones públicas a la hora de realizar diversas transacciones:

  • Facilita el pago a otros países de la zona SEPA.
  • Evita tener que abrir una cuenta en otro país.
  • Las empresas hacen más simples sus procedimientos de pago.
  • Se fomentará la factura electrónica y los servicios fintech.
  • Mayor competitividad entre las empresas del sector.

Podemos comenzar centrándonos en las repercusiones positivas que tiene para los ciudadanos de a pie. A la hora de pagar a otros países que se encuentren dentro de la zona SEPA, el procedimiento será semejante a como si lo hiciéramos dentro de las propias fronteras.

Aquellos que residan en otro país no necesitarán crearse una cuenta en dicho país o usar una tarjeta distinta para pagar, por ejemplo, el alquiler o los recibos de electricidad, agua o teléfono, entre otros muchos.

Esta centralización de las cuentas bancarias también conlleva beneficios para las empresas, de forma que estas simplifican la gestión de pagos, con el consecuente ahorro en tiempo y recursos.

La SEPA también supondrá un estímulo para la expansión de servicios como la facturación electrónica, el pago con dispositivos móviles o a través de Internet.

Por último, destacar que los proveedores de infraestructuras y procesadores de tarjetas de pago (ya sean de crédito o de débito) podrán trabajar libre y homogéneamente en todos los países europeos, así como relacionarse entre ellos gracias a los estándares que favorecen la interoperabilidad.

Funcionamiento de la SEPA

La SEPA actúa fundamentalmente sobre los principales ámbitos de pago al por menor, como son:

  • Las transferencias.
  • Los adeudos directos.
  • El pago con tarjeta.
  • El pago en metálico.
Zona Única de Pagos en Euros (SEPA)

Transferencias

Con las infraestructuras SEPA para transferencias se crea un espacio común para el movimiento de dinero entre instituciones bancarias de los países acogidas al sistema.

Para la realización de transferencias, la SEPA remarca que el dinero se depositará directamente en la cuenta del cobrador, sin intermediarios y sin límite de cantidad. Respecto al tiempo en materializarse la transferencia, éste debe ser de 3 días hábiles.

Para identificar las cuentas implicadas, se hará uso de los códigos IBAN (International Bank Account Number o número de cuenta bancaria internacional) y BIC (Bank Identifier Code), sirviendo este último para la identificación de la institución bancaria.

En el caso de que se produzca un rechazo o devolución, todo se encuentra debidamente regulado.

Adeudos directos

Para entender en concepto de adeudo directo, quizás lo más sencillo sea poner el caso de la domiciliación de recibos que hay que pagar con cierta periodicidad, aunque también sirven para pagos realizados de forma puntual.

Los adeudos directos según la SEPA comparten las características mencionadas anteriormente sobre las transferencias, diferenciándose solamente en los plazos marcados, siendo estos de 5 días hábiles para los pagos puntuales o el primero de los periódicos, y de 2 para los demás.

Remarcar que para los adeudos directos entre empresas se han marcado una serie de condiciones especiales.

Pagos con tarjeta

La SEPA permite pagar con la misma tarjeta independientemente del país en el que se encuentren dentro la Unión. Sin embargo, los comerciantes mantienen el derecho de admitir o no ciertas marcas.

Con los estándares definidos para tarjetas de crédito y débito, se fomenta la competencia entre los procesadores de pagos por tarjeta, con los consecuentes beneficios para los usuarios.

Efectivo

A la hora de hablar de pagos al por menor, no debemos dejar a un lado el movimiento de dinero en efectivo, sin duda uno de los más empleados.

Para unificar el trabajo de los profesionales del manejo en efectivo, surgió el SECA (Single Euro Cash Area). Con el SECA se pretende armonizar las funciones básicas de los bancos centrales de cada país, que son los máximos responsables de la gestión del dinero en efectivo en cada nación.

Agilizar los pagos es fundamental si queremos hacer más competitiva la economía y el tejido empresarial. Para darnos cuenta de ello, podemos analizar algunas estadísticas del Banco Central Europeo sobre los pagos en la Unión, como la que nos dice que alrededor de unos 44 billones de transacciones fueron procesadas por el sistema de pagos minoristas de la zona euro, suponiendo estas un montante de 34 trillones de euros.

Una herramienta muy importante a la hora de conseguir esta deseada agilidad de pagos es la firma digital, con la que podremos también superar obstáculos geográficos, horarios, burocráticos y los relacionados con los complejos organigramas y flujos de trabajo de algunas empresas.

Es por ello que desde Viafirma nos mostramos muy orgullosos de contribuir con nuestras soluciones de firma y autenticación al crecimiento empresarial europeo y, por consiguiente, a la mejora económica y social de todos los ciudadanos que la componen.