Validez de la firma digital en traducciones juradas

La expansión de empresas más allá de sus fronteras nacionales, exige ser especialmente cuidadosos con la redacción de textos en diferentes lenguas, sobre todo los de carácter oficial. Para estos casos se requerirá de la intervención de profesionales especializados, los cuales pueden apoyarse en la firma digital para su trabajo, que pasamos a conocer en más en detalle.

Para las empresas e instituciones que trabajan internacionalmente, es clave la gestión documental en varios idiomas. Esto exigirá continuas traducciones, que deben ser lo más fieles posibles al texto original y que, por tanto, hacen necesario contar con profesionales de la interpretación.

Mención aparte merecen los documentos relacionados con los trámites con organismos oficiales, con los que habrá que ser especialmente cuidadosos, entrando aquí en escena las traducciones juradas. ¿Qué son? ¿Quién puede realizarlas? ¿Qué papel juega la firma digital en ellas? 

¿Qué es una traducción jurada?

La necesidad de disponer de textos de carácter oficial traducidos a diferentes idiomas, hace que surja la figura del traductor o intérprete jurado, reconocida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España. El traductor jurado da fe de la traducción de un texto determinado en otra lengua, aportando validez legal a la misma.

Se trata de un reconocimiento que exige, no sólo el amplio conocimiento de las lenguas con las que se trabaja, sino también de aspectos específicos referentes al contenido de las traducciones, sobre todo en el ámbito jurídico, especialmente importante, ya que las traducciones juradas suelen corresponder a textos cuyos destinatarios son las Administraciones Públicas.

Para llegar a ser traductor jurado, será necesario cumplir con ciertos requisitos y superar una prueba, tal y como se recoge en la Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre. Una vez aprobada la prueba oficial, el intérprete jurado podrá inscribirse en el Registro de Traductores/as-Intérpretes Jurados/as del Ministerio y recibirá un carnet acreditativo de su condición.

Aspectos jurídicos de las traducciones juradas

Como acabamos de mencionar, la actividad de los traductores jurados se articula por lo descrito en la Orden AEC/2125/2014. En ella, además de especificar el camino a seguir para conseguir esta distinción, también nos encontramos con aspectos relacionados con el desarrollo de la profesión. Para el propósito de nuestro artículo, destacaremos el artículo 8, que nos dice lo siguiente:

  1. Los Traductores/as-Intérpretes Jurados/as podrán certificar con su firma y sello, cuando así les sea solicitado, la fidelidad y exactitud de sus actuaciones.

[…]

  1. A efectos de la comprobación de la autenticidad del original a partir del cual se ha efectuado la traducción, deberá acompañarse copia del mismo, sellado y fechado en todas sus páginas.

De aquí podemos extraer la obligatoriedad por parte del traductor jurado de firmar su trabajo para que éste sea considerado legalmente válido por las autoridades.

Validez y aplicaciones de la firma digital en traducciones juradas

Aunque en un principio este proceso de firma, sellado y envío de las traducciones juradas se realizaba manualmente, éste también ha evolucionado hacia un entorno más digital. Un hecho que se ha visto recientemente impulsado a consecuencia de una coyuntura que ha limitado los desplazamientos.

A raíz de esta situación, desde la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores (OIL) se emitió el pasado 26 de marzo un comunicado al respecto. Uno de los puntos que lo conforman expresa la recomendación de trabajar en remoto utilizando los medios disponibles, evitando todo contacto físico prescindible con los clientes.

Como consecuencia de esta situación novedosa, muchos profesionales de la traducción jurada emitieron consultas a la autoridad competente para que esta aclarase si la firma electrónica es válida para cumplir con su cometido o no.

Firma digital en traducciones juradas

La respuesta que obtuvieron por parte del Ministerio de Exteriores remite al artículo 10 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, manifestando que:

Siendo las Administraciones las principales destinatarias de los documentos traducidos por los TIJ es admisible que se firmen electrónicamente mediante alguno de los sistemas recogidos en el artículo citado”.

Matizando que “Ello no eximirá, en modo alguno, de cumplir con los requisitos que establece la Orden AEC/2125/2014”.

Por tanto, nos vemos obligados a consultar dicho artículo 10 de la Ley 39/2015, que en su segundo epígrafe expresa:

En el caso de que los interesados optaran por relacionarse con las Administraciones Públicas a través de medios electrónicos, se considerarán válidos a efectos de firma:

  1. a) Sistemas de firma electrónica cualificada y avanzada basados en certificados electrónicos cualificados de firma electrónica expedidos por prestadores incluidos en la ‘‘Lista de confianza de prestadores de servicios de certificación’’.
  2. b) Sistemas de sello electrónico cualificado y de sello electrónico avanzado basados en certificados electrónicos cualificados de sello electrónico expedidos por prestador incluido en la ‘‘Lista de confianza de prestadores de servicios de certificación’’.

Por tanto, la firma electrónica y el sello electrónico sí serán válidos para el trabajo de los traductores jurados, siempre y cuando se cumplan con las especificaciones descritas.

Llegados a esta conclusión, es evidente que las soluciones de Viafirma pueden suponer una herramienta de gran valor para la labor de los traductores jurados, puesto que están capacitadas para realizar las firmas electrónicas requeridas para sus textos.

Con Viafirma se pueden realizar las firmas electrónicas cualificadas y avanzadas basadas en certificados electrónicos cualificados. También estamos reconocidos por el Gobierno de España como Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza, teniendo la capacidad autorizada de prestar el servicio cualificado de sello de tiempo (timestamping), por lo que quedaría fijada la fecha y la hora oficial a la que tuvo lugar la firma de la traducción jurada.

Para la gestión de los certificados requeridos para estas firmas podemos usar nuestra solución de firma centralizada, que los almacena en un servidor seguro en la nube, de forma que podamos hacer uso de ellos desde cualquier dispositivo, sin necesidad de tenerlos instalados en el mismo. Todo ello bajo robustas medidas de identificación, como la autenticación de doble factor.

Además, Viafirma ofrece otras ventajas que agilizarán el trabajo de los traductores jurados. Por ejemplo, gracias a la tecnología de Reconocimiento Óptico de Caracteres (OCR, de Optical Character Recognition), se podrán digitalizar las traducciones que tengan en papel o introducir datos en las mismas mediante una simple fotografía.

En definitiva, podemos decir que por fin se ha dado un paso adelante en cuanto a la transformación digital de las traducciones juradas, un proceso necesario que ha acelerado su ritmo de implantación debido a la situación sanitaria en la que estamos inmersos. En Viafirma estamos preparados para acompañar a estos profesionales en este camino.