KYC: qué es y cómo evita fraudes financieros

“Conoce a tu cliente” o “Know Your Customer” (KYC) se ha convertido en un procedimiento de obligado cumplimiento para las entidades bancarias que quieran recibir a un nuevo cliente. Con ello se refuerza la lucha contra actividades delictivas fiscales. Para su cumplimentación, los métodos de identificación electrónica, como la firma digital, pueden ser de gran ayuda.

Seguramente, recordaréis cuando hace unos años los bancos nos solicitaron que acreditáramos nuestra identidad presentándonos en la sucursal con nuestro DNI u otro documento oficial. Además, también es posible que nos solicitaran otro tipo de información personal o relacionada con nuestra situación económica.

Esto no fue un mero capricho, sino que era una exigencia de las normativas antifraude vigentes a nivel europeo. Éste proceso de identificación sigue vigente para todos aquellos que quieran ser nuevos clientes de cualquier entidad bancaria y es conocido como Know Your Customer (KYC). Profundizamos en este concepto, su utilidad y su relación con la firma digital.

Por qué necesitamos Know Your Customer

La principal razón de ser de KYC es la lucha contra los delitos de blanqueo de capital y el fraude financiero. Unos hechos delictivos que están siendo cada vez más habituales durante esta época de crisis sanitaria. De hecho, forman parte de lo que la Europol ha denominado como coronacrímenes.

Desde este cuerpo de policía europeo se advierte que todo lo relacionado con la actual coyuntura presionará al sistema financiero y bancario de manera que los fraudes, el lavado de dinero y la corrupción aumentarán.

Por otra parte, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), principal entidad supervisora a nivel nacional de este entorno, advierte que tenemos que tener especial cuidado con las ofertas provenientes de “chiringuitos” financieros, entidades no registradas que ofrecen suculentos productos que carecen de ninguna garantía o tienen un elevado riesgo, siendo demasiado complejos de entender para los no expertos.

A todo esto debemos añadir que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) informa que cada vez son más los inversores minoristas que se acercan a un mercado para el que no están debidamente preparados, siendo las víctimas propicias.

La reacción legal ante el fraude financiero en España y Europa

Cada país tiene en su propio marco legal sus “armas” para luchar contra el fraude financiero. En el caso de España, estas medidas se están mostrando de lo más efectivas, una afirmación que se sustenta en las conclusiones extraídas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

GAFI ha realizado una evaluación sobre el sistema español de prevención y lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En ella se expresa que estamos entre los líderes mundiales tanto desde el punto de vista normativo como del técnico. Resumiendo brevemente, el sistema institucional y financiero español es calificado como “atractivo y seguro”.

Know Your Customer KYC

Si nos vamos al nivel europeo, son dos los recursos legales disponibles para la lucha contra el fraude, el ya conocido eIDAS y las Directivas AMLD (anti-money laundering Directive o directiva anti-lavado de dinero).

Actualmente vamos por la quinta Directiva AMLD, la 5AMLD, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea en 2018 y con una fecha tope de adaptación para los países miembro del pasado 10 de enero de 2020. 

Una de los principales aspectos recogidos en 5AMLD es la obligación por parte de los titulares de cuentas bancarias de identificarse por completo, tanto en banca tradicional como en banca online y fintech. Para ello, hace referencia al eIDAS y los servicios de confianza electrónica para llevar a cabo dicha identificación.

La solución al fraude financiero: Know Your Customer (KYC) 

Know Your Customer es una metodología que permite conocer realmente a los clientes de una entidad bancaria de manera que evitemos cualquier tipo de fraude. Se trata de un procedimiento que se ha realizado tanto a clientes antiguos, como a nuevos usuarios, dentro del proceso conocido como onboarding.

A lo largo de un proceso KYC se solicitarán al cliente ciertos documentos y pruebas identificativas, estas se contrastarán con instituciones y fuentes de confianza. En base a estos datos, se analizarán sus futuros movimientos por si se detecta alguna anomalía.

Esto es posible porque, en base a la información recopilada, el banco puede hacer una especie de simulación del comportamiento del cliente en condiciones normales, de manera que si se aprecia cierto desvío, esto puede ser una señal de alarma.

Normalmente, esta identificación suele realizarse a través de documentación oficial como el DNI, NIF, pasaporte o NIE para clientes extranjeros. Además, solía requerirse la presencia física del cliente en la entidad bancaria para verificar su identidad.

También es habitual que en los formularios de KYC para el onboarding se soliciten otros tipos de información, como son:

  • Actividad laboral.
  • Nombre de la empresa en la que trabaja.
  • Salario orientativo.
  • Si tiene alguna residencia en el extranjero.
  • Propósito de la cuenta que va a abrir.
  • Si regularmente va a transferir dinero a otros países.
  • Operaciones bancarias que realiza con más frecuencia.
  • ¿Tiene la obligación de tributar en el extranjero?

¿Qué aporta la firma digital a KYC?

Actualmente, y gracias a las nuevas herramientas digitales, esta presencia física cada vez es menos requerida, ya que disponemos de medios de identificación electrónica que permiten contrastar la identidad de una persona de manera completamente fiable y conforme a la legalidad vigente.

Uno de los medios más empleados para ello es la firma electrónica, ya sea con o sin certificado digital, acompañada de evidencias biométricas o de otro tipo, que garantiza que la persona que solicita abrir la cuenta es quien realmente dice ser.

Por tanto, la firma digital se ha convertido en una herramienta de alto valor para aquellos clientes que carezcan de tiempo para acudir a una oficina bancaria, que en el momento de darse de alta en el banco se encuentren lejos de una sucursal o que se encuentren bajo situaciones especiales, como el reciente confinamiento.

En conclusión, con la aplicación de la firma digital en Know Your Customer todos salimos ganando (a excepción de los delincuentes), de manera que evitamos en gran medida el fraude fiscal, el blanqueo de dinero y la financiación de grupos terroristas. Creando con todo ello una sociedad más justa y segura.

La firma electrónica tiene mucho que aportar en este proceso de identificación, agilizándolo para las entidades bancarias y haciéndolo menos incómodo para los usuarios, todo ello con el debido respaldo de las actuales medidas legales establecidas.